Así fue como al rinoceronte se le arrugó la piel

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Ilustración: hellcorpceo Había una vez, en una isla deshabitada frente a las costas del mar Rojo, un parsi cuyo sombrero reflejaba los rayos del sol con un resplandor-más-que-oriental. Vivía aquel parsi junto al mar Rojo sin más bienes que su sombrero, su cuchillo y un hornillo de esos a lo...

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